Susto en el cine

Si en estos tiempos difíciles ir al cine y encontrarte la sala llena de gente ya es una sorpresa, imagina la sorpresa- susto si toda esa gente son 148 moteros fortachones y con cara de pocos amigos. Y las únicas butacas que quedan son la tuya y la de quién te acompaña.

Supongo que la reacción depende de las ganas que tengas de ver la peli, de la guasa con la que te tomes algunas situaciones o de la familiaridad que tengas con el mundo de las dos ruedas.

Eso sí, si a pesar del susto y de las pintas te animas a sentarte… tendrás tu recompensa.



cine-carlsberg


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